viernes, 16 de octubre de 2015

Mi aula, el mundo

“Technology can amplify great teaching, 
but great technology cannot replace poor teaching.”
OCDE (Students, Computers and Learning, Making the connection, 2015)

Después de tres semanas de clase, lecturas, debates con mis compañeros y reflexión, poco a poco las ideas preconcebidas van encontrando su espacio; algunas quedan descartadas y otras, incorporadas definitivamente pero con más razones, como el tema de esta semana. Incorporar las nuevas tecnologías al aula parece una necesidad si pensamos en el protagonismo que ya tienen en nuestra vida cotidiana y laboral. ¿Queréis echar un vistazo a mi escritorio en un día de trabajo normal?
Una foto publicada por P Martín (@conmdemaster) el




Como expliqué en mi presentación, trabajo en un proyecto de traducción multilingüe. Mi oficina es mi casa. Mis jefes están en China y EE.UU., y mis compañeros de trabajo en cuatro continentes distintos. La tecnología permite que me reúna con ellos cada mañana, trabajemos en el mismo documento simultáneamente, haga una presentación a un traductor en otro continente, etc. Todas esas posibilidades las tiene que aprovechar la escuela. De todo lo que he leído esta semana, hay una frase de G. Siemens (2010) que creo que resume muy bien este nuevo escenario: "las redes [yo hablaría de la tecnología en general] diluyen los muros del aula".

Pero no todo son ventajas... Como plantea Manuel Área en el vídeo que vimos esta semana, la nueva sociedad de la información, caracterizada por los avances tecnológicos, la abundancia de información y la globalización, tiene también una cara amarga que se traduce en brechas tecnológicas, saturación de información y uniformidad cultural. En relación con la saturación de información, esta semana he descubierto un nuevo término, acuñado por Alfons Cornella, que lo explica muy bien: "infoxicación".

Ante este escenario complejo, tenemos el reto de replantear nuestro rol como futuros docentes y conseguir que la balanza se incline del lado de las ventajas. La aportación de algunos autores como Manuel Área o Jordi Adell me ha ayudado a identificar el camino. Ellos hablan de multialfabetización y competencia digital como los objetivos del docente del siglo XXI. Aunque nuestros alumnos puedan conocer muy bien la tecnología, nosotros tenemos que ayudarles a usarla de manera crítica, selectiva y responsable. En esta línea,G. Siemens, concreta aún más las funciones que debería tener el nuevo docente:
Una foto publicada por P Martín (@conmdemaster) el


Para integrar de forma significativa la tecnología en nuestras clases, hemos descubierto esta semana el modelo
TPACK (conocimiento tecnológico, pedagógico y del contenido). El juego de círculos ilustra la combinación de los diferentes tipos de conocimientos que necesita el profesor y que se explican en este divertido vídeo que nos recomendó nuestra compañera Chus. También he visto otros vídeos que muestran formas dinámicas de poner en práctica este modelo y que me han descubierto muchas posibilidades. 
En resumen, este tema daría para muchas entradas y me deja con ganas de seguir investigando sobre temas que no conozco en profundidad, como la curación de contenidos, la ética del uso de las redes sociales y la identidad digital. En este curso, cada vez que abrimos una puerta aparecen muchas ventanas para seguir indagando, aprendiendo y mejorando.

2 comentarios:

  1. Pax, como te comenté en persona, la lectura de tu entrada me ha resultado deliciosa, un buen ejemplo de aplicación de la rubrica. Respecto a lo que nos cuentas, a parte de servirme para conocerte mejor y querer conocerte más todavía, me parece muy interesante la relación que estableces entre el mundo tangible y el mundo digital, entendiendo éste último como un elemento que diluye los muros físicos, que nos ofrece una cantidad abrumadora de posibilidades y oportunidades nuevas de llegar más allá, a nivel comunicativo, a nivel de democratización de la información, a nivel de trabajo en red con compañeros que están al otro lado del mundo. Abramos sin miedo puertas y ventanas, tanto reales como virtuales.

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  2. Gracias, Conchi, por tu comentario. Me alegro de que te haya gustado. Abrir puertas y ventanas para sumar, siempre.

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