but great technology cannot
replace poor teaching.”
OCDE (Students, Computers and
Learning, Making the connection, 2015)
Después de tres semanas de clase,
lecturas, debates con mis compañeros y reflexión, poco a poco las ideas
preconcebidas van encontrando su espacio; algunas quedan descartadas y
otras, incorporadas definitivamente pero con más razones, como el tema de esta semana.
Incorporar las nuevas tecnologías al aula parece una necesidad si pensamos en
el protagonismo que ya tienen en nuestra vida cotidiana y laboral.
¿Queréis echar un vistazo a mi escritorio en un día de trabajo normal?
Como expliqué en mi presentación, trabajo en un
proyecto de traducción multilingüe. Mi oficina es mi casa. Mis jefes están en
China y EE.UU., y mis compañeros de trabajo en cuatro continentes distintos. La
tecnología permite que me reúna con ellos cada mañana, trabajemos en el mismo
documento simultáneamente, haga una presentación a un traductor en
otro continente, etc. Todas esas posibilidades las tiene que aprovechar la
escuela. De todo lo que he leído esta semana, hay una frase de G. Siemens (2010) que creo que resume
muy bien este nuevo escenario: "las redes [yo hablaría de la
tecnología en general] diluyen los muros del aula".
Pero no todo son ventajas... Como plantea Manuel Área en el vídeo que vimos esta semana, la nueva sociedad de la información, caracterizada por los avances tecnológicos, la abundancia de información y la globalización, tiene también una cara amarga que se traduce en brechas tecnológicas, saturación de información y uniformidad cultural. En relación con la saturación de información, esta semana he descubierto un nuevo término, acuñado por Alfons Cornella, que lo explica muy bien: "infoxicación".
Contra la "infoxicación", curación de contenidos.#edubateMA
http://t.co/SazqiriyXT
— Targetup (@targetup) octubre 16, 2015
Ante este escenario complejo, tenemos el
reto de replantear nuestro rol como futuros docentes y conseguir que la balanza
se incline del lado de las ventajas. La aportación de algunos autores
como Manuel Área o Jordi Adell me ha ayudado a identificar el
camino. Ellos hablan de multialfabetización y competencia digital como los objetivos del docente del
siglo XXI. Aunque nuestros alumnos puedan conocer muy bien la tecnología,
nosotros tenemos que ayudarles a usarla de manera crítica, selectiva y responsable.
En esta línea,G. Siemens, concreta aún más las
funciones que debería tener el nuevo docente:
Para integrar de forma significativa la tecnología en nuestras clases, hemos descubierto esta semana el modeloTPACK (conocimiento tecnológico, pedagógico y del contenido). El juego de círculos ilustra la combinación de los diferentes tipos de conocimientos que necesita el profesor y que se explican en este divertido vídeo que nos recomendó nuestra compañera Chus. También he visto otros vídeos que muestran formas dinámicas de poner en práctica este modelo y que me han descubierto muchas posibilidades.

Pax, como te comenté en persona, la lectura de tu entrada me ha resultado deliciosa, un buen ejemplo de aplicación de la rubrica. Respecto a lo que nos cuentas, a parte de servirme para conocerte mejor y querer conocerte más todavía, me parece muy interesante la relación que estableces entre el mundo tangible y el mundo digital, entendiendo éste último como un elemento que diluye los muros físicos, que nos ofrece una cantidad abrumadora de posibilidades y oportunidades nuevas de llegar más allá, a nivel comunicativo, a nivel de democratización de la información, a nivel de trabajo en red con compañeros que están al otro lado del mundo. Abramos sin miedo puertas y ventanas, tanto reales como virtuales.
ResponderEliminarGracias, Conchi, por tu comentario. Me alegro de que te haya gustado. Abrir puertas y ventanas para sumar, siempre.
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