Hoy ha llegado el momento de hablar de redes sociales y su aplicación pedagógica a modo de balance del curso. No hay duda de que en esta asignatura han estado muy presentes y eso nos permite hoy evaluar nuestras impresiones. Yo tengo que decir que, por motivos laborales y por mi entorno personal, conocía todas las aplicaciones que se nos han propuesto en esta asignatura, salvo Thinglink. Eso sí, hasta hoy, el uso que yo hacía de la mayoría de ellas (concretamente, de Blogger e Instagram) no estaba relacionado con mi vida laboral, y mucho menos con el tema de la docencia en el que soy totalmente nueva.
De ahí mis reticencias iniciales sobre el uso de redes sociales en la asignatura, las dudas a la hora de vaciar mis reflexiones apresuradas de las primeras semanas, compartir mi evolución abiertamente con todos, etc. Me ocurrió algo parecido a lo que ya comenté en una entrada anterior en referencia a los eportfolios y que escuché de Jordi Adell, el rechazo inicial ha dado paso a una visión más consciente sobre el propio aprendizaje. Sé que esas dudas tienen mucho que ver con la necesidad de crear una identidad digital propia, honesta, ajustada a la realidad y en la que me sienta cómoda. Ese proceso no siempre es rápido.
Me gustaría detenerme en cada una de las herramientas que hemos usado en esta asignatura para analizar lo que me han aportado. En primer lugar, está Instagram, una herramienta que ya utilizaba antes y de la que soy fiel seguidora. Me encanta la fotografía y creo en el poder de las imágenes y la metáfora para comunicar, y en su aplicación educativa no puede ser distinto. Estoy convencida de que herramientas como Instagram pueden ayudarnos a entrenar la mirada de los alumnos, a que miren el mundo con otros ojos, para buscar elementos estéticos, irónicos, metafóricos para interpretar conceptos.
Blogger también ha tenido mucho protagonismo en esta asignatura y también la había usado anteriormente. Esta herramienta es quizá la más conocida y de uso más extendido en los centros. Permite relatos más elaborados e hipertextuales y es una solución muy interesante para diarios de aprendizaje o bitácoras de cursos/centros, etc. Tengo la impresión de que los blogs han ido cediendo terreno a otras herramientas más directas, más rápidas y menos elaboradas. Sigo creyendo en su utilidad para compartir reflexiones o relatos que necesitan más espacio.
Por último, quiero hablar de Twitter. Esta es la única herramienta que había utilizado anteriormente para compartir información profesional y conectar con otros colegas traductores. Creo que es una de las herramientas con mayor potencial de todas y ha supuesto una absoluta revolución en materia de redes sociales. Me parece sencillamente una genialidad. Desde que se inició esta asignatura, he sumado cantidad de contactos nuevos relacionados con la educación y he seguido multitud de debates via Twitter de temas sobre educación. Creo que de todas las herramientas que hemos utilizado, esta es sin duda la que me ha dejado más poso.
En las preguntas que se nos sugirieron para evaluar la actividad #cthinkeMA había una muy interesante que se refería al ejercicio que supone resumir en 140 caracteres una reflexión. Creo que ahí radica una de las principales aplicaciones didácticas de Twitter, la capacidad de sintetizar y trasmitir el máximo significado en pocas palabras. Yo ahí parto con ventaja porque he traducido muchos subtítulos en mi vida y ese entrenamiento es impagable...
En definitiva, hoy no tengo ninguna duda de que tenemos que considerar las redes sociales como una herramienta más que puede servir en nuestro trabajo como docentes. En esta asignatura el objetivo era conocer la aplicación educativa de muchas de ellas, pero en una situación real habría que cuidar mucho que el uso de cada herramienta se adaptara al objetivo de aprendizaje que se persigue.
El uso habitual de redes sociales ayuda a los alumnos (y a nosotros) a crear una identidad virtual, que les conecte con otros, que les ayude a tejer redes, algo que está más presente que nunca también en el mundo laboral y comercial. Además, esas redes de conexiones multiplican por mil sus posibilidades de informarse o relacionarse con otros, a los que posiblemente nunca lleguen a conocer en persona. Una vez más estamos hablando de multiplicar las posibilidades de aprendizaje.
Y por último, no me quiero olvidar de otros aspectos que pueden generar reticencias en el uso de redes sociales. Creo que son importantes porque, en la medida en que sepamos enfrentar estas dudas y enseñar también un buen uso de todas estas herramientas, podremos aprovechar al máximo todo el potencial que ofrecen. Es razonable que preocupen temas como la privacidad (sobre todo de los adolescentes), el exceso de información, las brechas digitales, la huella digital, un uso excesivo de redes sociales que pueda incidir negativamente en las habilidades sociales de los alumnos, etc.


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